Nuevo Obsidian Wire Custom 7 Way

30 11 2019
1

Obsidian Wire Custom 7 Way

El nuevo ObsidianWire Custom 7 Way agrega un interruptor de estilo Gilmour para añadir su pastilla del mástil a la posición del puente, e incluso te permite tocar las tres pastillas juntas.

El set 7 Way mantiene todos tus sonidos tradicionales de ST con un interruptor tradicional de 5 posiciones, control de volumen y dos controles de tono, pero agrega un interruptor adicional para añadir la pastilla del mástil en las primeras tres posiciones del interruptor cuando sea necesario.

Para mantener las cosas ordenadas y permitir la instalación más fácil posible, se ha asignado el interruptor al segundo control de tono. Simplemente tira hacia arriba y la pastilla del mástil queda activada se encenderá. Presiónalo nuevamente y volverá a su configuración de estilo tradicional.

Así se obtienen estas diferentes posibilidades de conexión. Con el interruptor Gilmour 7 Way activado:

1: Pastilla del puente + Pastilla del mástil

2: Puente + central + mástil

3: Central + mástil

4: Mástil + central

5: Mástil

Cuando quieras volver a tus posiciones tradicionales, simplemente presiona de nuevo el control y se eliminará por completo del circuito. Esto devuelve las pastillas a las posiciones vintage que todos conocemos.

Con el interruptor Gilmour 7 Way apagado:

1: Puente

2: Puente + central

3: Central

4: Mástil + central

5: Mástil

Para hacer que tu tono sea claro como el cristal a volúmenes más bajos, se ha incluido un ObsidianWire Custom Spec Treble Bleed Mod. Esto evita el “apagado” tono a bajos volúmenes al permitir que las frecuencias altas pasen a lo largo de una ruta separada a su amplificador, en lugar de detenerse por la creciente resistencia en el control de volumen.

En todos los sets Obsidian Wire se instalan los mejores componentes, así el nuevo sistema incopora:

  • Potenciómetros ObsidianWire Custom Select 250k Pots (hecho a mano por CTS, tolerancia +/- 10%, matched)
  • CTS Custom Spec Push Pull 250k DPDT en el segundo tono
  • Interruptor Oak Grigsby
  • Jack Switchcraft
  • Condensador ObsidianWire Custom Select 150 Series Polyester Film 0.047u (testado a mano a +/- 10%)
  • ObsidianWire Premium Selected Volume Mod / Treble Bleed

Por supuesto, este nuevo cableado, al igual que todos los Obsidian Wire, se encuentran disponibles para configurar tu Vanz Custom

3.jpg





The Wall: 40 años de vigencia

28 11 2019

0.jpg

La idea de este trabajo le surgió a Roger Waters cuando en un concierto de la gira de “Animals” en Montreal, (denominada Pink Floyd – In The Flesh), el comportamiento agresivo de un fan de primera fila condujo a Waters a escupirle en la cara. Inmediatamente disgustado consigo mismo y con lo que llegaban a ser algunos megaconciertos, Waters comenzó a fantasear con la idea de construir un muro entre el escenario y la audiencia, lo que llevó posteriormente a la concepción del álbum. The Wall es el undécimo álbum de estudio de la banda británica de rock progresivo Pink Floyd y su segundo doble, publicado en 1979. Se grabó entre abril y noviembre bajo la dirección del productor Bob Ezrin y de los miembros de Pink Floyd: David Gilmour y Roger Waters. Fue lanzado el 30 de noviembre del mismo año en el Reino Unido y el 8 de diciembre en los Estados Unidos.​

The Wall resultó ser uno de los más populares, con algunas canciones oscuras y también el inicio del fin de la banda tal y como había sido durante la década de los 70. Roger Waters dejaría el grupo en el 85, tras una de las mejores giras de la banda y muchas desavenencias de por medio.

Waters ideó este trabajo conceptual hilado por un personaje, una estrella de rock denominada Pink. Viene a recoger los vicios y virtudes de los miembros del grupo, pero sobre todo se ha interpretado como un álter ego del propio Waters. A través de esta figura, en cada canción se tratan temáticas como la guerra, la muerte, el fracaso o las drogas. El grupo recurre, como ya había hecho en 1977 con Animals, a la crítica social y política. Según se suceden los asuntos, se van sumando ladrillos a un muro protector que parece ser la única posibilidad de sobrevivir al mundo y a uno mismo.

La idea global queda resumida en el tema Another brick in the wall, tema clave que alcanzó el número uno en las listas estadounidenses y que ayudó a la explosión popular del disco. Se trata de una crítica a la homogeneización de los ciudadanos, a los corsés del sistema educativo, a la alienación. El tema fue adoptado un año más tarde por los estudiantes negros de Sudáfrica que protestaban contra el apartheid que sufrían en los colegios. Su carga simbólica fue de tal magnitud que llegó a ser prohibida por el gobierno del país.

El tour de The Wall estuvo marcado por una serie de inflables gigantes y parafernalias propias de Pink Floyd, entre la que destacaba el gigante Teacher (profesor) del tema citado. El espectáculo era muy ambicioso y no defraudó. The New York Times publicó en 1980 sobre la gira: “Es la piedra de toque contra la que habrá que comparar todos los futuros espectáculos del rock”.

El universo de The Wall quedó recogido en la película homónima que rodó Alan Parker. Invitado por el propio Waters a ver uno de sus conciertos, el director formuló un musical en el que la esencia teatral de los directos de la banda está totalmente incorporada.

0

The Wall ha sido interpretado como un reflejo de los sentimientos del propio Waters. Su compañero David Gilmour ha confesado que era “obvio” el malestar del músico hacia el final de su etapa en el grupo, que no se sentía “feliz” con lo que estaban haciendo. Las tiranteces fueron cada vez mayores y las marchas de Richard Wright y Waters no tardaron en producirse, pero ya habían compuesto algunos de los mejores álbumes de la historia del rock.

Algunos de los hits que contiene al álbum han trascendido el tiempo; ahí están “In the flesh”, “Another brick in the Wall”, “Mother”, “Goodbye blue sky”, “Hey you”, “Is anybody out there?”, “Run like hell” o la misma “Comfortably numb“.

Resulta verdaderamente desconcertante que cuarenta años después el hilo principal de este trabajo esté vigente en nuestros días…

 

 





Consigue el “Delicate Sound of Thunder” con el David Gilmour Tribute Amp de Rawson Sparfield

1 11 2019
aa.jpg

Harry Joyce Custom 100-F2B

 

¿Buscas el mejor tono David Gilmour?. La compañía de altavoces británica Rawson Sparfield lo tiene cubierto con el nuevo amplificador de Harry Joyce Custom 100F2B.

El cabezal de 100 vatios todo válvula se combina con una caja de altavoces Starfinder 4×12 de 400 vatios para un set que, según la compañía, recrea el sonido de la guitarra Gilmour de las giras clásicas de Floyd con “precisión milimétrica”.

Para empezar, hay un preamplificador F2B incorporado, el mismo circuito utilizado por Gilmour para alimentar la etapa de salida de su cabezal Hiwatt DR103.

Por otra parte, el nuevo amplificador lleva el nombre de Harry Joyce, el primer ingeniero de Hiwatt, quien, según Rawson, construyó el precursor del DR103 original.

0.jpg

Según Rawson, el amplificador ofrecerá “tonos gruesos y limpios de época a un volumen colosal con una asombrosa cantidad de cuerpo”, así como una compresión natural para toneladas de sustain.

El gabinete Starfinder de capas de abedul está construido según las especificaciones de los años sesenta y setenta de las cabinas utilizadas en el escenario por Gilmour, incluso hasta el patrón de tela del altavoz.

Viene cargado con cuatro altavoces DG12A de 12″ y 100 vatios que se reproducen con las mismas especificaciones que el Fane Crescendo 12A, el altavoz de guitarra de 100 vatios que ayuda a producir el sonido Floyd temprano.

Inside-of-finished-cab.png

2-Cabs-stcked.png

 





Jordi Ruíz y su Vanz TL Custom 0045 Starlight VW

9 10 2019
_MG_4686

Vanz TL Custom 0045 Starlight VW

En una review de un modelo TL no puedo ponerme muy técnico. La razón es que no he tenido tantas “Teles” como para poder comparar a nivel muy profundo de especificaciones. Por lo tanto hablaré de sensaciones y de temas algo más “macroscópicos” que, en el fondo, es lo que nos preocupa a los que queremos una guitarra para enchufar y tocar desde el minuto cero.

Para mí; una Les Paul es al hard rock, lo que una Superstrato es al rock de los ochenta y lo que una Tele es al Rock & Roll clásico. Pues bien, la Vanz 0045 cumple, con creces mi regla de proporcionalidad: es puro Rock & Roll.

La pastilla del puente, una Bare Knuckle Blackguard Tele Flat ’50 es una auténtica máquina de rock clásico; perfecta para ese sonido que tenemos todos en la cabeza de los power chords a lo AC/DC, desbordando armónicos por doquier. Incluso me he atrevido a bajar un tono la 6ª para tocar en directo “Slither” de Velvet Revolver y cumple sobradamente. Los riffs surgen con una claridad absoluta sin emborronarse a los niveles de ganancia de los que hablamos; es decir un Marshall Silver Jubilee apretadito (Kemper Profiler).

La pastilla del mástil, una Bare Knuckle The Mule es bastante más dulce, ideal para las partes solistas algo más melódicas. Las posiciones intermedias (nota: recordemos que la Vanz TL 0045 tiene un selector de cinco posiciones) son para ir jugando y ver con qué salida te encuentras más cómodo. Personalmente no me suelo salir mucho de la pastilla del puente pues miro de trabajar más con el volumen para obtener un carácter distinto.

No nos engañemos, la guitarra no es el paradigma para solos estratosféricos. Para esto hay mejores opciones, en mi caso, mi otra Vanz, la 0044 es perfecta. El objetivo de la Vanz 0045 es otro. Para mi es la guitarra ideal para ofrecer rítmicas sólidas y definidas y partes solistas algo más comedidas. Eso no quiere decir que no me pueda valer para este tipo de temas, de hecho los rebajes para acceder cómodamente a los trastes superiores facilitan muchísimo el trabajo. Simplemente que el uso que le doy es ése.

La Vanz 0045, a diferencia de otras Telecasters que he probado, presenta la misma comodidad que una Strat gracias al Comfort Cut en la parte trasera que evita esa sensación de “tabla de madera plana”. En este sentido se asemeja a la Telecaster Kotzen, eso sí, con un peso muchísimo más llevadero, lo que supone un alivio después de 2 horas tocando con ella.

Estéticamente tiene el look perfecto para nuestro añorado Rock de los ’70 – ’80; blanco envejecido o crema y el mástil…qué decir de ese mástil oscuro tan poco visto en las guitarras de las grandes marcas?… cómodo, rápido, agradable al tacto y con una presencia brutal…

Voy a intentar explicar la sensación que me produce al verla en manos de otro;  hay guitarras, como la Strat de Gilmour en la que lo que centra mi atención es el diapasón. No puedo apartar la vista de él. Por otro lado, hay Les Paul en las que el cuerpo se lleva todas las miradas. La Vanz 0045 es como si estuvieras en un partido de tenis, los ojos te van del cuerpo al mástil y del mástil al cuerpo sin tiempo a respirar. La combinación es tan bonita como poco habitual.

En definitiva, la Vanz 0045 es otro ejemplo de calidad, cuidado de los detalles y consecución del objetivo para el que se construye: “máquina de Rock and Roll”.

IMG_7904.JPG

Jordi Ruiz con su Starlight





Jordi Ruíz y su Vanz ST Custom 0044 Queen from Mars AW

29 08 2019
_MG_4555.JPG

Vanz ST Custom 0044 Queen from Mars AW

Mi relación con las Stratos es de amor / odio. Estéticamente son las guitarras que más me gustan, ahora bien, el tipo de música que escucho siempre se asocia con otro tipo de guitarras; Les Paul, SG, PRS...

Sin contar la Vanz, han pasado por mis manos 7 Stratos, entre las cuales, una Fender Deluxe USA, 2 Blades Levinson (RH4 y R2) suizas de los 90, Fender japonesas y no Fender; y, aunque no sea una Strato convencional, metería en el saco de estas una MusicMan Silohuette.

Las configuraciones de pastillas…todas las imaginables, SSS, HSS, SS, HSH, entre las que destacaría la configuración de Sambora (PAF Pro + Texas Special + TBX + Mid Boost activo), EMG David Gilmour, set Andy Timmons (Dimarzio AT + Cruiser), configuración de Dave Murray (Hot Rails + JB Jr.) pero habiendo probado muchas más.

En fin, que no soy un experto, pero he tenido tiempo de trastear bastante para saber qué me funciona y qué no.

Yo busco versatilidad, es decir, que la guitarra cumpla dignamente para poder tocar un limpio a lo Dire Straits y poder llegar a Gun’s n Roses pasando por todo lo que hay a medio camino.

A día de hoy sólo conservo una Strato Japonesa con la configuración Dave Murray pero, aunque me siento muy cómodo con ella y es quizás la configuración que mejor me ha funcionado, tiene carencias…por esta razón decidí contactar con Vicent de Vanz Guitars.

Estéticamente lo tenía claro, ST blanca, hardware dorado, diapasón de arce (en este caso tostado).  Últimamente me había llamado mucho la atención este último aspecto en las signature de Andy Timmons. Ligera pero no peso pluma y, a nivel de componentes y construcción, clavijero con bloqueo y tremolo Wilkinson (lo tenía en una Strato y me pareció muy estable).

_MG_4540.JPG

En cuanto a pastillas…aquí es dónde radica la gran diferencia entre visualizar todas las demos de pastillas en Youtube, configuradores de las principales marcas o pedirle consejo a un experto que sabe exactamente cómo responden en la guitarra que va a construir.

Simplemente pedí versatilidad y definición. Vicent me recomendó las Bare Knuckle Emerald en puente y Slow Hand en centro y mástil, reconozco que totalmente desconocidas para mí…

_MG_4542.JPG

Impresiones

  • Comodidad;
    • Mástil: pensaba que lo había visto todo en cuanto a comodidad del mástil con la Music Man y con una EVH que tuve…pues he redescubierto este concepto. La Vanz se adapta perfectamente a un estilo rítmico / acompañamiento en los primeros trastes y a un estilo más solista en los últimos. Por otro lado, el tacto del mástil es muy especial. Diría que muy parecido al de la MusicMan, lo cual puede ser un gran reclamo dada la fama que tienen éstos.
    • Peso: la guitarra, de aliso, tiene el peso adecuado para mis necesidades. Algunas Stratos japonesas que he tenido eran demasiado ligeras para ser cómodas, mientras que las Blade resultaban demasiado pesadas como para aguantar con ellas un par de horas de bolo.
  • Estabilidad: no soy un animal en lo que se refiere a tirar de vibrato, pero ya que lo tengo lo uso un poco para dar algo más de feeling en algunos temas. Pues bien, la afinación es muy estable aún dándole un uso frecuente. Tiendo a atacar fuerte las cuerdas en las partes solistas y a hacer bendings bastante pronunciados, por lo que eliminar cualquier posibilidad de desafinación se agradece. Me da seguridad y confianza para afrontar los temas.
  • Pastillas: el resultado de la configuración que me propuso Vicent es asombroso. La pastilla del puente da toda la cera que necesito para el estilo de música que toco. La del mástil y central disminuyen la salida pero sin caídas bruscas de volumen. La combinación en la posición 4 es una delicia, creo que es la primera vez que disfruto de ella. Lo realmente impactante es como limpian las pastillas al bajar el volumen, sin perder definición ni agudos. En todas, absolutamente todas las Stratos que he tenido, la disminución de volumen llevaba a un tono algo más oscuro, notas que se apagaban y me restaba mucha dinámica.

En resumen, he tenido Stratos de gama alta (sin llegar a Custom Shop), algunas de ellas con pastillas muy interesantes y tengo que decir que la Vanz “Queen from Mars” (que es el nombre que le quise dar a la guitarra) me proporciona unas sensaciones que no he conseguido mis anteriores Stratos. No he tenido, y no sé si llegaré a tener Fender Custom Shop, así que no puedo comparar la Vanz con éstas. Ahora bien, la Vanz me encaja perfectamente en lo que hago sin peros. Creo que lo que hace Vicent lo hace bien. Ya desde la puesta en marcha del “Proyecto” todo adquiere una dimensión de exclusividad que te hace flojear cuando piensas en el pedazo de instrumento que te viene encima. Tiene muy estudiados sus modelos y eso se nota en todos los detalles. En definitiva, un acierto al 100%.

Muchas gracias por todo Vicent!.

Jordi Ruiz

Info: Vanz ST Custom 0044 Queen from Mars AW

_MG_4570

 





$3.975.000 por la Black Strat!

21 06 2019
Resultado de imagen de david gilmour black strat

David Gilmour con su famosa Blcak Strat

La muy esperada subasta de la colección personal de guitarras de David Gilmour sacudió el mundo de la guitarra desde el primer momento.

La noticia más importante de la mañana fue la venta por $1,095,000 de la Martin D-35 de Gilmour de 1969, la misma guitarra que se escuchó en el Wish You Were Here de Pink Floyd, especialmente en la icónica canción del título.

Pero la estrella indiscutible de la subasta fue la legendario Black Strat de 1969, que alcanzó $3,975,000, estableciendo un nuevo récord mundial de subasta para cualquier guitarra. Esta es, por supuesto, la “guitarra David Gilmour”: la que se escucha en “Comfortably Numb”, “Shine on You Crazy Diamond”, “Money” y muchas otras. La guitarra pasó por muchas modificaciones a lo largo de los años, que solo se sumaron a su mística. Con su superficie marcada por la batalla, no sería difícil creer que esta guitarra haya estado en el lado oscuro de la Luna..y de vuelta.

Hablando de los productos de Fender, la Stratocaster “# 0001” Olympic White se vendió por $1,815,000. Gilmour usó la guitarra en The Wall, en la parte de guitarra funky rhythm de “Another Brick in the Wall (Parte 2)”. Aunque parte de la historia de esta guitarra es confusa (aunque la mayoría de las historias involucran a un joven Seymour Duncan), Gilmour tiene claro por qué era especial para él: “Algunas guitarras hacen que todos suenen igual. Otros tienden a enfatizar las diferencias, es lo que esta hace”.

La Fender Strat Candy Apple Red 1984 obtuvo un impresionante valor de $615,000, mucho más alto que su estimado de $25,000. Se puede escuchar en A Momentary Lapse of Reason y The Division Bell. Una Strat negra de 1984 que una vez fue tocada por George Harrison se vendió por $212,500.

Su Gibson Les Paul Goldtop de 1955 se vendió por $447,000. Gilmour la usó en el tour The Wall para “Happiest Days of Our Lives,”, “One of My Turns” y “Last Few Bricks”.

Mientras tanto, la increíblemente rara Gretsch White Penguin de 1958 alcanzó $447,000, y una atractiva Charvel de 1981 se vendió por $75,000. Su Gibson J-200 Celebrity de 1985 (originalmente propiedad de John Illsley de Dire Straits) llegó a $243,750, mientras que una lap-steel Jedson de 1974 se vendió por $300,000.

“Estas guitarras me han servido muy bien. Me han dado canciones y melodías, pero pensé que sería bueno para ellas seguir adelante y crear nueva música con diferentes personas. Con suerte, también recaudarán una buena cantidad de dinero, que planeo donar a la caridad, y eso hará algún bien directo en este mundo con todas sus dificultades”, dijo Gilmour.





La subasta de David Gilmour

17 06 2019

0.jpg

Faltan pocos días para que David Gilmour venda 120 de sus preciadas guitarras, incluida la legendaria Black Strat, además de legendarios instrumentos que abarcan guitarras antiguas de la talla de Fender, Gibson, Martin y Gretsch, incluida una Stratocaster de 1954 con número de serie #0001.

Las ganancias de la subasta del 20 de junio se destinarán a la fundación de beneficencia de Gilmour para beneficiar a las víctimas de la hambruna, la falta de vivienda y el desplazamiento.

Si no puedes ir a la subasta (!) puedes darte una vuelta virtual pinchando aquí.

 








A %d blogueros les gusta esto: