Fender afirma que ya no emprenderá acciones legales contra fabricantes artesanales

18 09 2026
Fender Stratocaster

El director ejecutivo de Fender, Bud Cole, ha revelado que la empresa está reorientando su actual campaña de requerimientos de cese y desistimiento, mientras continúa intentando hacer valer la protección legal de la Stratocaster.

En mayo, Fender envió una serie de cartas de cese y desistimiento a varios fabricantes de guitarras que, según la compañía, producían copias de la Stratocaster. Esta disputa sobre derechos de propiedad intelectual ha sido ampliamente criticada tanto por músicos como por otras marcas del sector.

Recientemente, Cole concedió su primera entrevista pública desde el inicio de la estrategia legal de Fender. En ella, reconoce que se cometieron errores en la forma en que la empresa abordó el conflicto y que su objetivo principal ha cambiado: ya no se centra en pequeños fabricantes, sino en grandes empresas del sector: «tengo claro que la situación nos superó, el proceso legal nos sobrepasó, y que podríamos haberlo hecho mejor», afirma Cole. «Ahora estamos totalmente centrados en los grandes fabricantes. Ya no nos enfocamos en absoluto en los fabricantes artesanales (boutique)… ni en los pequeños constructores».

Se ha confirmado que se enviaron requerimientos a un total de 60 empresas, revelándose por primera vez de forma oficial que Schecter y Ernie Ball Music Man están entre ellas. PRS, Yamaha y Harley Benton son las tres grandes compañías de guitarras que ya se sabía que habían recibido dicha notificación.

Schecter Nick Johnston

Aunque no se especifican los modelos concretos, el modelo signature de Nick Johnston (de Schecter) y la Cutlass (de Ernie Ball Music Man) figuran como candidatos probables.

Distintas configuraciones de la Ernie Ball Music Man Cutlass

Por otro lado, Thomann, propietaria de Harley Benton, mantiene actualmente un litigio de gran trascendencia con Fender. PRS se ha negado reiteradamente a hacer comentarios al respecto, aunque ha manifestado su desacuerdo con la postura de Fender.

LsL Instruments, una empresa familiar de carácter artesanal, también defiende su derecho a fabricar el modelo Saticoy. Es una de las diversas firmas representadas por Ron Bienstock, el abogado que ganó el caso contra Fender en una disputa anterior sobre marcas registradas en 2009.

LsL Saticoy

No obstante, Fender asegura estar obteniendo resultados positivos con su campaña. Señala que la empresa trabaja actualmente con 32 fabricantes, 18 de los cuales ya han firmado acuerdos. Aunque aún no se han revelado los nombres de las empresas que han aceptado el acuerdo, Cole afirma que estas se han comprometido a «dejar de fabricar la Stratocaster, orientar el producto en una dirección diferente y rediseñarlo». En cuanto a por qué una firma artesanal como LsL recibió inicialmente una carta de requerimiento de cese y desistimiento, a pesar del nuevo enfoque de Fender en los fabricantes de mayor tamaño, Cole afirma: «la idea era iniciar conversaciones con la gente. Ese siempre ha sido nuestro objetivo».

Cole hizo comentarios similares durante un evento para distribuidores celebrado en junio, cuyos detalles se filtraron: «lo que hemos hecho es dirigirnos de manera reflexiva y respetuosa a un grupo selecto de empresas cuyas guitarras se acercan muchísimo a replicar el icónico diseño de la Fender Stratocaster», declaró entonces.

Sin embargo, ni LsL ni ninguno de los otros clientes de Bienstock han tenido noticias de Fender. LsL exploró por iniciativa propia un rediseño, pero se trató de una medida preventiva y no de una colaboración con Fender.

A lo largo de la entrevista, Cole evita definir qué es exactamente una Stratocaster, un rasgo distintivo clave que se encuentra en el centro de esta disputa. Según Bloomberg: «él la describe como lo hace la mayoría: reconocible, única… Definirla resulta complicado».

La disputa, por tanto, continúa. Todas las miradas estarán puestas en el desenlace del caso Thomann contra Fender, así como en el aspecto final que tendrán las guitarras rediseñadas de esas 18 empresas y en qué medida deberán diferenciarse de la Stratocaster.





Fender responde: «el objetivo está en productos que replican por completo el diseño exacto de la Stratocaster»

28 05 2026

La semana pasada, se reveló que Fender había enviado cartas de cese y desistimiento, supuestamente a varios fabricantes estadounidenses, como parte de una nueva campaña para proteger su derecho sobre la forma del cuerpo de la Stratocaster. Esta acción surgió a raíz de una sentencia del Tribunal Regional de Düsseldorf, que falló a favor de Fender y estableció «derechos exigibles contra cualquier guitarra que utilice la forma del cuerpo de la Stratocaster».

Se informó que las cartas de cese y desistimiento resultantes exigían a dichas empresas que detuvieran la producción, retiraran los productos y destruyeran el inventario. La medida provocó una fuerte reacción en la comunidad de guitarristas, y Ron Bienstock, el abogado que derrotó a Fender en un sonado juicio por marca registrada en 2009, fue contratado por al menos una empresa para defender su posición.

Ahora, por primera vez, Fender se ha pronunciado públicamente para explicar su estrategia, abordar las preocupaciones y revelar a quién se dirige realmente. En primer lugar, las guitarras de doble cutaway no son el objetivo. En un comunicado Fender explica que no le preocupa demandar a todas las guitarras con doble cutaway, como se ha especulado en internet. En cambio, «se centra en los productos que replican fielmente o por completo el diseño exacto del cuerpo de la Stratocaster».

Según Fender, las guitarras de terceros «pueden compartir elementos de diseño generales, como una disposición similar, pero manteniendo su propia identidad», y esto no representa ningún problema. En su lugar, busca las «copias casi idénticas» que considera clones directos.

La carta de respuesta emitida por el bufete de abogados de Fender, Bird & Bird, a la contestación inicial de Ron Bienstock a la orden de cese y desistimiento, afirma: «todos son bienvenidos y podrán seguir fabricando y vendiendo guitarras eléctricas de doble cutaway, siempre y cuando su diseño sea suficientemente diferente al de la Fender Stratocaster».

Aún está por verse cómo se aplica esto en la práctica, y ni Fender ni Bird & Bird especifican qué constituye exactamente una característica definitoria del «diseño de la Stratocaster». Dado que este caso no se centra exclusivamente en la forma del cuerpo estilo Stratocaster, podrían considerarse otros aspectos de la estética del cuerpo de la Stratocaster, como el diseño del golpeador y la disposición de los controles.

En su carta de respuesta, Bird & Bird también aborda la postura de Fender respecto a la exigencia de que las empresas cesen la producción. El bufete explica que las empresas pueden seguir fabricando las guitarras objeto de la orden de cese y desistimiento siempre que «modifiquen el diseño… para que no parezcan copias prácticamente exactas de la Stratocaster».

En estos casos, las guitarras de terceros «solo requerirían cambios de diseño relativamente menores», lo que significa que Fender aparentemente no tiene interés en retirar estas guitarras del mercado por completo y está dispuesto a colaborar con sus rivales para lograrlo.

De igual manera, la compañía ha restado importancia a la posibilidad de la destrucción de inventario, calificándola como una medida drástica de último recurso, y en su lugar, ha señalado soluciones alternativas amistosas. En una declaración afirma: «nos hemos centrado en trabajar directamente con las empresas para encontrar soluciones prácticas. Cuando existe cooperación, esto puede incluir periodos de transición o de eliminación gradual y concesiones en cuanto a las indemnizaciones. No buscamos resultados como la destrucción de inventario; se trata de recursos legales que pueden considerarse en situaciones donde la infracción persiste sin que se llegue a una resolución».

Fender ha confirmado que ya está en conversaciones para llegar a un acuerdo con varias empresas, como se indica en la respuesta de Bird & Bird: «muchos de los destinatarios de esa comunicación inicial se han puesto en contacto con nosotros… y han iniciado conversaciones razonables para llegar a un acuerdo, partiendo de la base de que dejarán de fabricar y/o vender los clones de la Stratocaster».

La compañía justifica sus acciones legales contra las copias de la Stratocaster como un apoyo a la creatividad y la innovación en la industria de la guitarra, a la vez que protege los diseños que le dieron fama: «Fender siente un profundo respeto por la comunidad de guitarristas, los fabricantes independientes y la creatividad que sigue dando forma a esta industria», afirma Edward “Bud” Cole, CEO de Fender. «Al mismo tiempo, Fender tiene la responsabilidad de proteger los diseños icónicos y la identidad de marca asociados a sus instrumentos en todo el mundo. Proteger estos diseños icónicos forma parte de la obligación de Fender como custodio de la marca, su legado y la autenticidad que los músicos asocian con los instrumentos Fender. Seguimos abiertos a colaborar de forma constructiva con socios y empresas de toda la industria mientras gestionamos este proceso. Nuestro objetivo es proteger ese legado y, al mismo tiempo, apoyar un futuro prometedor para fabricantes de guitarras, constructores y músicos por igual».

¿Qué significa todo esto? Para empezar, Fender no pretende destruir todas las guitarras estilo Stratocaster, y su objetivo final podría no ser tan drástico como algunos comentaristas creyeron inicialmente. El cambio de enfoque, que se aleja de la «forma del cuerpo» del estilo Stratocaster y se centra más en el «diseño» en general, también es significativo y revela aún más el objetivo de la compañía.

Por supuesto, esta es la postura de Fender y de ninguna manera indica cómo se desarrollará el caso, si es que llega a convertirse en una larga batalla legal que involucre a varias empresas, especialmente considerando que las guitarras inspiradas en la Stratocaster se han producido durante los últimos 70 años, un argumento clave en la defensa.

Podéis leer los anteriores posts sobre este tema en los siguientes enlaces:

Seis razones por las que Fender puede perder su campaña legal de protección de la Stratocaster

Y ahora Fender…