El director ejecutivo de Fender, Bud Cole, ha revelado que la empresa está reorientando su actual campaña de requerimientos de cese y desistimiento, mientras continúa intentando hacer valer la protección legal de la Stratocaster.
En mayo, Fender envió una serie de cartas de cese y desistimiento a varios fabricantes de guitarras que, según la compañía, producían copias de la Stratocaster. Esta disputa sobre derechos de propiedad intelectual ha sido ampliamente criticada tanto por músicos como por otras marcas del sector.
Recientemente, Cole concedió su primera entrevista pública desde el inicio de la estrategia legal de Fender. En ella, reconoce que se cometieron errores en la forma en que la empresa abordó el conflicto y que su objetivo principal ha cambiado: ya no se centra en pequeños fabricantes, sino en grandes empresas del sector: «tengo claro que la situación nos superó, el proceso legal nos sobrepasó, y que podríamos haberlo hecho mejor», afirma Cole. «Ahora estamos totalmente centrados en los grandes fabricantes. Ya no nos enfocamos en absoluto en los fabricantes artesanales (boutique)… ni en los pequeños constructores».
Se ha confirmado que se enviaron requerimientos a un total de 60 empresas, revelándose por primera vez de forma oficial que Schecter y Ernie Ball Music Man están entre ellas. PRS, Yamaha y Harley Benton son las tres grandes compañías de guitarras que ya se sabía que habían recibido dicha notificación.
Aunque no se especifican los modelos concretos, el modelo signature de Nick Johnston (de Schecter) y la Cutlass (de Ernie Ball Music Man) figuran como candidatos probables.
Por otro lado, Thomann, propietaria de Harley Benton, mantiene actualmente un litigio de gran trascendencia con Fender. PRS se ha negado reiteradamente a hacer comentarios al respecto, aunque ha manifestado su desacuerdo con la postura de Fender.
LsL Instruments, una empresa familiar de carácter artesanal, también defiende su derecho a fabricar el modelo Saticoy. Es una de las diversas firmas representadas por Ron Bienstock, el abogado que ganó el caso contra Fender en una disputa anterior sobre marcas registradas en 2009.
No obstante, Fender asegura estar obteniendo resultados positivos con su campaña. Señala que la empresa trabaja actualmente con 32 fabricantes, 18 de los cuales ya han firmado acuerdos. Aunque aún no se han revelado los nombres de las empresas que han aceptado el acuerdo, Cole afirma que estas se han comprometido a «dejar de fabricar la Stratocaster, orientar el producto en una dirección diferente y rediseñarlo». En cuanto a por qué una firma artesanal como LsL recibió inicialmente una carta de requerimiento de cese y desistimiento, a pesar del nuevo enfoque de Fender en los fabricantes de mayor tamaño, Cole afirma: «la idea era iniciar conversaciones con la gente. Ese siempre ha sido nuestro objetivo».
Cole hizo comentarios similares durante un evento para distribuidores celebrado en junio, cuyos detalles se filtraron: «lo que hemos hecho es dirigirnos de manera reflexiva y respetuosa a un grupo selecto de empresas cuyas guitarras se acercan muchísimo a replicar el icónico diseño de la Fender Stratocaster», declaró entonces.
Sin embargo, ni LsL ni ninguno de los otros clientes de Bienstock han tenido noticias de Fender. LsL exploró por iniciativa propia un rediseño, pero se trató de una medida preventiva y no de una colaboración con Fender.
A lo largo de la entrevista, Cole evita definir qué es exactamente una Stratocaster, un rasgo distintivo clave que se encuentra en el centro de esta disputa. Según Bloomberg: «él la describe como lo hace la mayoría: reconocible, única… Definirla resulta complicado».
La disputa, por tanto, continúa. Todas las miradas estarán puestas en el desenlace del caso Thomann contra Fender, así como en el aspecto final que tendrán las guitarras rediseñadas de esas 18 empresas y en qué medida deberán diferenciarse de la Stratocaster.




