The Wall: 40 años de vigencia

28 11 2019

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La idea de este trabajo le surgió a Roger Waters cuando en un concierto de la gira de “Animals” en Montreal, (denominada Pink Floyd – In The Flesh), el comportamiento agresivo de un fan de primera fila condujo a Waters a escupirle en la cara. Inmediatamente disgustado consigo mismo y con lo que llegaban a ser algunos megaconciertos, Waters comenzó a fantasear con la idea de construir un muro entre el escenario y la audiencia, lo que llevó posteriormente a la concepción del álbum. The Wall es el undécimo álbum de estudio de la banda británica de rock progresivo Pink Floyd y su segundo doble, publicado en 1979. Se grabó entre abril y noviembre bajo la dirección del productor Bob Ezrin y de los miembros de Pink Floyd: David Gilmour y Roger Waters. Fue lanzado el 30 de noviembre del mismo año en el Reino Unido y el 8 de diciembre en los Estados Unidos.​

The Wall resultó ser uno de los más populares, con algunas canciones oscuras y también el inicio del fin de la banda tal y como había sido durante la década de los 70. Roger Waters dejaría el grupo en el 85, tras una de las mejores giras de la banda y muchas desavenencias de por medio.

Waters ideó este trabajo conceptual hilado por un personaje, una estrella de rock denominada Pink. Viene a recoger los vicios y virtudes de los miembros del grupo, pero sobre todo se ha interpretado como un álter ego del propio Waters. A través de esta figura, en cada canción se tratan temáticas como la guerra, la muerte, el fracaso o las drogas. El grupo recurre, como ya había hecho en 1977 con Animals, a la crítica social y política. Según se suceden los asuntos, se van sumando ladrillos a un muro protector que parece ser la única posibilidad de sobrevivir al mundo y a uno mismo.

La idea global queda resumida en el tema Another brick in the wall, tema clave que alcanzó el número uno en las listas estadounidenses y que ayudó a la explosión popular del disco. Se trata de una crítica a la homogeneización de los ciudadanos, a los corsés del sistema educativo, a la alienación. El tema fue adoptado un año más tarde por los estudiantes negros de Sudáfrica que protestaban contra el apartheid que sufrían en los colegios. Su carga simbólica fue de tal magnitud que llegó a ser prohibida por el gobierno del país.

El tour de The Wall estuvo marcado por una serie de inflables gigantes y parafernalias propias de Pink Floyd, entre la que destacaba el gigante Teacher (profesor) del tema citado. El espectáculo era muy ambicioso y no defraudó. The New York Times publicó en 1980 sobre la gira: “Es la piedra de toque contra la que habrá que comparar todos los futuros espectáculos del rock”.

El universo de The Wall quedó recogido en la película homónima que rodó Alan Parker. Invitado por el propio Waters a ver uno de sus conciertos, el director formuló un musical en el que la esencia teatral de los directos de la banda está totalmente incorporada.

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The Wall ha sido interpretado como un reflejo de los sentimientos del propio Waters. Su compañero David Gilmour ha confesado que era “obvio” el malestar del músico hacia el final de su etapa en el grupo, que no se sentía “feliz” con lo que estaban haciendo. Las tiranteces fueron cada vez mayores y las marchas de Richard Wright y Waters no tardaron en producirse, pero ya habían compuesto algunos de los mejores álbumes de la historia del rock.

Algunos de los hits que contiene al álbum han trascendido el tiempo; ahí están “In the flesh”, “Another brick in the Wall”, “Mother”, “Goodbye blue sky”, “Hey you”, “Is anybody out there?”, “Run like hell” o la misma “Comfortably numb“.

Resulta verdaderamente desconcertante que cuarenta años después el hilo principal de este trabajo esté vigente en nuestros días…

 

 





David Gilmour vende su Black Strat! (y 119 guitarras más!)

29 01 2019
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David Gilmour

El legendario guitarrista y cantante de Pink Floyd, David Gilmour, está subastando numerosos artículos de su colección personal de guitarras a través de Christie’s. La subasta se llevará a cabo en Nueva York el 20 de junio, y todas las ganancias de las ventas se destinaran a causas benéficas.

Con más de 120 guitarras, la colección se centra en una selección de Fender Broadcasters, Esquires, Telecasters y Stratocasters. La venta será la colección más grande y completa de guitarras que se ofrecerá en una subasta.

Gilmour dijo: “Estas guitarras han sido muy buenas para mí y muchas de ellas me han regalado piezas de música a lo largo de los años, pero es hora de que sigan adelante. Las guitarras fueron hechas para ser tocadas y es mi deseo que donde sea que terminen, continúen dando a sus dueños el regalo de la música. Al subastar estas guitarras, espero poder ayudar en lo que realmente se necesita y, a través de mi fundación benéfica, hacer algo bueno en este mundo”.

Entre los muchos modelos destacados de la colección se encuentran:

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Fender Black Strat de 1969

La Fender Black Strat de 1969, comprada en 1970 en Manny’s, en West 48th Street de Nueva York (estimación de $100,000 a $150,000). La “Black Strat” se convirtió rápidamente en el instrumento de grabación y principal de Gilmour durante los siguientes 15 años y se modificó ampliamente para adaptarse a su estilo y requisitos en constante evolución. La guitarra se tocó en “Money”, “Shine On You Crazy Diamond” y el legendario solo en “Comfortably Numb”. Fue clave para el desarrollo del sonido Pink Floyd y fue fundamental en la grabación de álbumes emblemáticos como “The Dark Side of the Moon” (1973), “Wish You Were Here” (1975), “Animals” (1977) y “The Wall” (1979). La guitarra también se puede escuchar en álbumes como “David Gilmour” (1978), “About Face” (1984), “On An Island” (2006) y “Rattle That Lock” (2015).

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Fender Stratocaster #0001 de 1954

Fender Stratocaster # 0001 de 1954 (estimado: $ 100,000- $ 150,000). Gilmour usó la guitarra en “Another Brick In The Wall“, así como en el escenario.

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Gibson Les Paul de 1955

Gibson Les Paul de 1955 utilizada en el solo del single de 1979 “Another Brick In The Wall (Parte Two)” (estimado $30,000- $50,000).

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Gretsch White Penguin 6134

Una rara Gretsch White Penguin 6134 comprada para la colección privada de Gilmour (estimado: $100,000 – $150,000).

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Fender Stratocaster 57V de 1984

Fender Stratocaster 57V Candy Apple Red de 1984 (estimado: $15,000-25,000), que se convirtió en la guitarra principal de Gilmour durante los años ochenta y noventa. Utilizada durante la grabación y la gira de los álbumes de Pink Floyd “A Momentary Lapse of Reason” (1987) y “The Division Bell” ( 1994).

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Fender Stratocaster de 1957

Fender Stratocaster de 1957 (estimado: $50,000-70,000), que se cree es una de las Strats producida por Fender antes del lanzamiento de producción comercial.

Otros modelos incluyen : una Stratocaster “Ex-Homer Haynes” de 1957, con hardware chapado en oro y acabada en el raro color personalizado de Lake Placid Blue (estimado: $60,000-90,000).

Un Martin D-35 de 1969 que compró en las calles de Nueva York en 1971, y se usó com acústica en el estudio principal de Pink Floyd y el de David Gilmour, especialmente en Wish You Were Here (estimado $ 10,000-20,000).

Una Gibson J-200 Celebrity (1985) adquirida a John Illsley de Dire Straits (estimado $3,500-5,500).

Un bajo acústico custom Tony Zemaitis (1978) (aproximadamente $ 15,000-25,000).








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