Gibson se opone al registro de la pala de Collings por “probabilidad de confusión”

14 07 2020
Pala de Collings Guitars

Gibson se ha opuesto a que Collings registrae su forma de pala como marca registrada, citando una “probabilidad de confusión” entre los diseños de las marcas y la “dilución” de sus propios diseños con marca registrada.

Collings comenzó el proceso de marca registrada de su pala en abril de 2019, y el periodo de alegaciones se abrió el 18 de febrero de 2020.

El 17 de junio de 2020, Gibson presentó una oposición a la marca registrada de pals de Collings. Esta disputa comienza citando tres marcas registradas de Gibson, que están actualmente activas. El diseño de Dove Wing y las palas Epiphone de 1939 y 1963. El documento describe al trío como parte de la “familia de diseños distintivos” de Gibson.

A la izquierda el diseño de Colings y después los tres diseños registrados de Gibson

Gibson argumenta que estos diseños se han utilizado para el “comercio en los Estados Unidos de manera continua desde al menos 1922 en relación con la fabricación, distribución, promoción, publicidad y venta” de sus instrumentos musicales. Continúa, argumentando que estos diseños son “distintivos tanto para el público consumidor como para el comercio de instrumentos musicales”.

También sostiene que las marcas registradas de Gibson tienen prioridad sobre Collings porque las “fechas de uso y registro de Gibson son anteriores a la supuesta fecha de primer uso [Collings”] del solicitante o cualquier otra fecha en la que el solicitante pueda confiar para propósitos de prioridad”.

Luego se dan dos motivos separados para la oposición. En primer lugar, un “riesgo de confusión”, es decir, ya que las palas de Collings y Gibson “son de tipo similar, se ofrecen o pueden ofrecerse a través de los mismos […] canales de comercio, a las mismas […] clases de compradores y son o pueden ser publicitados, comercializados y promocionados a través de los mismos canales de medios”, Gibson argumenta que la similitud es lo suficientemente fuerte como para causar “confusión, error o engaño entre las marcas”.

El segundo motivo de oposición es la “dilución“. El argumento que se hace aquí es que registrar la pala de Collings como una marca registrada “probablemente perjudicará el carácter distintivo y causará la dilución al difuminar los diseños más notables de Gibson”.





“Afirmar que una Dean es una guitarra falsa es ridículo”

9 09 2019

0.png

En junio, Gibson dejó sorprendida la comunidad de guitarristas cuando la famosa compañía demandó a Armadillo Enterprises, la compañía matriz de Dean Guitars y Luna Guitars.

En la demanda, Gibson alegó infracción de marca registrada, falsificación de marca registrada y competencia desleal por parte de Armadillo.

Al mes siguiente, la batalla legal dio un nuevo giro cuando Armadillo presentó una demanda contra Gibson que buscaba desestimar el caso y alegaba “una interferencia tortuosa con las relaciones comerciales y / o contratos de Armadillo”.

Sin embargo, los resultados de estos casos sin duda tendrán un tremendo efecto en la industria de la guitarra. Si Gibson sale victorioso, una gran parte de la industria de la guitarra se vería obligada a cerrar ante el monopolio de la compañía sobre ciertas formas de cuerpos, según el abogado de marcas Ron Bienstock.

En una entrevista, Bienstock, que representa a marcas como ESP, Peavey y Collings en un caso legal separado contra Gibson, rechazó una serie de argumentos legales de Gibson.

“Dean ha fabricado guitarras Explorer y en forma de V desde 1977. Afirmar que una guitarra Dean es falsificada es ridículo. Nadie está comprando una guitarra Dean, mirando el clavijero y pensando: “No sabía que estaba comprando una Dean; pensé que estaba comprando un Gibson”.

Bienstock también citó el tiempo que le tomó a Gibson solicitar marcas comerciales para sus formas de cuerpo más famosas, lo que solo hizo para algunos de sus modelos más famosos en los años 90, como perjudicial para su caso.

“Si vas a registrar una forma de guitarra, lo que tienes que decir es que todos miran ese diseño y reconocen a tu empresa como la única fuente”, dijo Bienstock. “También debes decir que nadie más lo fabrica o lo vende. Nadie estaría de acuerdo con eso, porque todos lo hacen y también lo han estado fabricando”.

“Nuestros clientes han estado haciendo y publicitando estas guitarras durante muchos años y desean continuar siendo libres y claros para hacerlo, lo cual creo que es su derecho”.





Bill Collings, 1948 – 2017

21 07 2017

bc-memorial2.jpg

Bill Collings

Bill Collings, un gigante de la lutería moderna, murió el pasado viernes 14 de julio, debido al cáncer, dejando tras de si un legado que influyó a generaciones de constructores de guitarra y a guitarristas.

A principios de los 70, Collings abandonó la escuela de medicina y se trasladó a Houston, donde trabajó como ingeniero de una compañía de oleoductos durante el día y persiguió su pasión por la construcción de guitarras acústicas por la noche. Su devoción a la forma y a la función dictó la elegante construcción de sus instrumentos, que son conocidos por su tono cálido y cristalino y valorado por decenas de artistas de alto nivel, incluyendo Lyle Lovett (quien encargó su primera Collings en 1978), Keith Richards, Joni Mitchell y Pete Townshend. El precio medio de una Collings es de $5,000, y se negó a fabricar guitarras de inferior gama que podían comprometer la alta calidad asociada con su nombre.

Jul17_PG_WebEx_OBIT_Bill-Collings-WEB

El primer taller de Collings fue su mesa de cocina, pero en 2012 su tienda de Austin, Texas, había crecido hasta incluir a 85 empleados, que también fabricaban guitarras archtop, guitarras eléctricas y mandolinas.








A %d blogueros les gusta esto: