Jordi Ruíz y su Vanz TL Custom 0045 Starlight VW

9 10 2019
_MG_4686

Vanz TL Custom 0045 Starlight VW

En una review de un modelo TL no puedo ponerme muy técnico. La razón es que no he tenido tantas “Teles” como para poder comparar a nivel muy profundo de especificaciones. Por lo tanto hablaré de sensaciones y de temas algo más “macroscópicos” que, en el fondo, es lo que nos preocupa a los que queremos una guitarra para enchufar y tocar desde el minuto cero.

Para mí; una Les Paul es al hard rock, lo que una Superstrato es al rock de los ochenta y lo que una Tele es al Rock & Roll clásico. Pues bien, la Vanz 0045 cumple, con creces mi regla de proporcionalidad: es puro Rock & Roll.

La pastilla del puente, una Bare Knuckle Blackguard Tele Flat ’50 es una auténtica máquina de rock clásico; perfecta para ese sonido que tenemos todos en la cabeza de los power chords a lo AC/DC, desbordando armónicos por doquier. Incluso me he atrevido a bajar un tono la 6ª para tocar en directo “Slither” de Velvet Revolver y cumple sobradamente. Los riffs surgen con una claridad absoluta sin emborronarse a los niveles de ganancia de los que hablamos; es decir un Marshall Silver Jubilee apretadito (Kemper Profiler).

La pastilla del mástil, una Bare Knuckle The Mule es bastante más dulce, ideal para las partes solistas algo más melódicas. Las posiciones intermedias (nota: recordemos que la Vanz TL 0045 tiene un selector de cinco posiciones) son para ir jugando y ver con qué salida te encuentras más cómodo. Personalmente no me suelo salir mucho de la pastilla del puente pues miro de trabajar más con el volumen para obtener un carácter distinto.

No nos engañemos, la guitarra no es el paradigma para solos estratosféricos. Para esto hay mejores opciones, en mi caso, mi otra Vanz, la 0044 es perfecta. El objetivo de la Vanz 0045 es otro. Para mi es la guitarra ideal para ofrecer rítmicas sólidas y definidas y partes solistas algo más comedidas. Eso no quiere decir que no me pueda valer para este tipo de temas, de hecho los rebajes para acceder cómodamente a los trastes superiores facilitan muchísimo el trabajo. Simplemente que el uso que le doy es ése.

La Vanz 0045, a diferencia de otras Telecasters que he probado, presenta la misma comodidad que una Strat gracias al Comfort Cut en la parte trasera que evita esa sensación de “tabla de madera plana”. En este sentido se asemeja a la Telecaster Kotzen, eso sí, con un peso muchísimo más llevadero, lo que supone un alivio después de 2 horas tocando con ella.

Estéticamente tiene el look perfecto para nuestro añorado Rock de los ’70 – ’80; blanco envejecido o crema y el mástil…qué decir de ese mástil oscuro tan poco visto en las guitarras de las grandes marcas?… cómodo, rápido, agradable al tacto y con una presencia brutal…

Voy a intentar explicar la sensación que me produce al verla en manos de otro;  hay guitarras, como la Strat de Gilmour en la que lo que centra mi atención es el diapasón. No puedo apartar la vista de él. Por otro lado, hay Les Paul en las que el cuerpo se lleva todas las miradas. La Vanz 0045 es como si estuvieras en un partido de tenis, los ojos te van del cuerpo al mástil y del mástil al cuerpo sin tiempo a respirar. La combinación es tan bonita como poco habitual.

En definitiva, la Vanz 0045 es otro ejemplo de calidad, cuidado de los detalles y consecución del objetivo para el que se construye: “máquina de Rock and Roll”.

IMG_7904.JPG

Jordi Ruiz con su Starlight








A %d blogueros les gusta esto: